La hoja de ruta de la educación cordobesa: Hacia dónde va el plan que busca transformar las aulas hasta 2033.
4 minutos de lectura
Análisis periodístico sobre la entrevista al ministro Horacio Ademar Ferreyra en el marco del 26° Congreso de Educación de La Carlota en el programa Sin Comentarios.
LA CARLOTA. En un contexto nacional complejo y controvertido respecto al valor de la educación, Córdoba ha decidido consolidar un rumbo claro. La celebración de la 26° edición del Congreso «Pensando la Escuela» en nuestra ciudad no es un hecho aislado, sino la manifestación de una política de Estado sostenida en el tiempo que hoy sirve como escenario para debatir el destino de las aulas cordobesas.
En una reveladora entrevista en el programa Sin Comentarios por FM Estrella, el ministro de Educación de la Provincia, el Dr. Horacio Ademar Ferreyra, expuso con precisión los cimientos de la política educativa provincial. Como observadores del quehacer público, resulta imperioso desgranar este plan que no solo propone metas cuantitativas, sino una profunda transformación cualitativa en el territorio.
A la pregunta elemental sobre hacia dónde va la educación de Córdoba, la respuesta oficial se aleja de la improvisación. La provincia cuenta hoy con un Plan Educativo Provincial que define una hoja de ruta clara hasta el año 2033, estructurado bajo 12 prioridades de política pública.
Este plan no se queda en el plano teórico. Sus primeros resultados ya colocan a Córdoba en el podio de la mejor provincia argentina en resultados de aprendizaje. Lo más significativo —y que merece una profunda valoración social— es que los sectores más vulnerables de la población son los que más han mejorado sus rendimientos en lengua y matemática. Es lo que el ministro denomina con acierto el «efecto escuela»: la demostración empírica de que la inversión sostenida y el trabajo de docentes y directivos en el territorio logran romper las barreras socioeconómicas y transformar la realidad de los estudiantes.
Para entender el rumbo de las escuelas cordobesas, es necesario detenerse en los tres pilares operativos que el Ministerio de Educación está ejecutando en el territorio:
La revolución de la sala de tres años: Las evaluaciones provinciales han demostrado que los niños que cursan las salas de 3, 4 y 5 años obtienen sustancialmente mejores resultados al llegar a sexto grado. Por ello, la prioridad absoluta es garantizar la escolaridad temprana. Bajo la directiva del gobernador Martín Llaryora de alcanzar el 100% de cobertura para el año 2027, la provincia ya ha logrado llevar la tasa de escolarización en sala de tres del 59% histórico a un 96% en la actualidad.
Alfabetización y el nuevo foco en la matemática: Tras una fuerte campaña orientada a que los chicos lean, escriban y calculen en tiempo y forma en el primer ciclo de la primaria, el ministerio ha enfocado sus cañones hacia la enseñanza de la matemática. Con el soporte de más de 100 «escuelas precursoras» que rediseñan sus sistemas pedagógicos, la provincia busca actualizar metodologías para hacer que el aprendizaje de las ciencias exactas tenga un sentido práctico. Además, para los alumnos con dificultades de aprendizaje, se están incorporando más horas en las escuelas primarias como un esquema de acompañamiento directo.
El puente definitivo entre escuela, producción y empleo: Quizás el cambio más revolucionario se observe en la escuela secundaria. El próximo año, Córdoba se convertirá en la primera provincia del país en otorgar títulos de bachiller o técnico acompañados de una certificación de formación profesional. En paralelo, el sistema de educación dual ya es una realidad: actualmente, 15 escuelas y más de 245 estudiantes finalizan sus estudios con una doble certificación avalada directamente por empresas del entorno productivo.
El ingreso de la tecnología a las aulas —netbooks, robótica y equipamiento especializado
— no ha estado exento de debates sobre la convivencia escolar. El ministro Ferreyra abordó un tema que desvela a los hogares: el uso del teléfono celular.
Desde la cartera educativa se ha determinado que el celular se debe utilizar exclusivamente con fines pedagógicos dentro del aula, bajo pautas establecidas en los propios acuerdos escolares de convivencia. No obstante, el ministro lanzó un lúcido llamado de atención al señalar que «el problema del uso del celular no es adentro de la institución, sino afuera». Para abordar este y otros desafíos socioculturales, la provincia impulsa las «rondas de familia», involucrando activamente a la comunidad en el bienestar afectivo y social de los chicos.
Es imposible cerrar esta crónica sin destacar la valoración que el ministerio hace de nuestra comunidad. Con un 99.7% de permanencia escolar a nivel provincial, el desafío ya no es que los chicos estén en la escuela, sino qué y cómo aprenden.
En esa tarea, el Congreso de La Carlota cumple un rol fundamental como «caja de resonancia» de las nuevas pedagogías afectivas, sociales y tecnológicas. Al sostener este espacio de formación docente durante 26 años —hoy impulsado bajo la gestión de la intendenta Natalia Bellón y la Coordinación Local de Educación—, La Carlota demuestra que las políticas públicas más exitosas son aquellas que nacen del diálogo territorial, sobreviven a los cambios de gobierno y se consolidan en el corazón de la comunidad.
