Carlos Mejías: Una vida entre acordes, docencia y el legado coral de La Carlota.
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LA CARLOTA – En una mañana de reflexión y calidez, el programa radial «Sin Comentarios», conducido por Ricardo Valle y Francisco Huguet, recibió al Profesor Carlos Mejías, figura emblemática de la cultura local. La entrevista, más que un repaso profesional, resultó ser un emotivo viaje por 45 años de pasión musical y el inminente cierre de una etapa fundamental: su jubilación de la docencia.
El despertar de una vocación temprana
Durante la charla, Mejías recordó que su primer contacto con el arte no fue la música, sino el radioteatro. A los 6 o 7 años, se sentía cautivado por los textos y la actuación. Sin embargo, el canto siempre estuvo presente. Relató con nostalgia cómo solía cantar al borde de los aljibes en el pueblo de Jovita, buscando el eco y la sonoridad del agua.
Fue su padre quien, al notar esta inclinación, le consiguió su primera guitarra a través de los hermanos Molina, con quienes Carlos comenzó a dar sus primeros pasos en el instrumento a los 7 años, antes de formalizar sus estudios con el Profesor Acheral.
Trayectoria y formación
La pasión de Mejías lo llevó a recorrer diversos escenarios y ciudades:
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Rosario: Su etapa de formación y sueños de juventud dedicados al rock.
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Bariloche y Chile: Años de giras y vida nómada como músico profesional.
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La Carlota: Su regreso y consolidación como docente y director en instituciones como el Instituto Nuestra Madre de La Merced y la escuela Nacional.
El Coro: Un trabajo colectivo de armonía
Como director del Coro Municipal, Mejías destacó la importancia del compromiso y la solidaridad. «Trabajar con grupos humanos es arduo, pero el coro de La Carlota tiene una mística especial», afirmó. Mencionó con especial afecto la reciente interpretación de la Misa Criolla en la parroquia local, evento que consideró un cierre perfecto para su carrera activa debido a la entrega del público y la calidad sonora alcanzada.
Un retiro a medias y un legado familiar
Aunque en marzo de 2026 se hará efectiva su jubilación de las escuelas, Mejías confesó que no podrá alejarse del todo de la música. Planea continuar al frente del coro de adultos, mientras que el coro de niños y jóvenes quedará en manos de su hija, Victoria Mejías, quien ya viene desarrollando una labor destacada con los más pequeños.
«La música me ha dado mucho más de lo que yo le he dado a ella», concluyó Mejías, dejando abierta la posibilidad de volver a sus raíces con proyectos de composición propia y, quizás, una banda de rock estable para «despuntar el vicio» con sus hijos.
