Preocupación gremial por el cierre de sucursales del Banco Santander en todo el país
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En una entrevista realizada por los periodistas Francisco Huguet y Ricardo Valle en el programa «Sin Comentarios» de FM Estrella, el secretario gremial de la Asociación Bancaria, Jorge Montón, expresó su profunda preocupación ante el inminente cierre de aproximadamente 18 sucursales del Banco Santander en Argentina.
Un conflicto que escala
Montón señaló que la relación con la entidad bancaria atraviesa un periodo de alta conflictividad desde hace dos años. A pesar de haber mantenido mesas de diálogo hasta finales de 2025, el banco comunicó recientemente su decisión de avanzar con los cierres, alegando una supuesta falta de rentabilidad.
«Nos parece una medida irracional. El Banco Central debe aprobar estos cierres y la entidad tiene que demostrar que realmente no son rentables», afirmó Montón durante la entrevista.
El impacto en las comunidades locales
El dirigente destacó que el cierre de una sucursal no solo afecta los puestos de trabajo, sino que altera la vida de toda la comunidad, especialmente de los sectores comerciales, industriales y de jubilados. Como ejemplo, citó el caso de Río Cuarto, donde el cierre de un centro de pagos dejó a numerosos adultos mayores sin un lugar definido para cobrar sus haberes.
En cuanto a la situación de los empleados, Montón denunció que, a diferencia de otras entidades que han optado por retiros voluntarios o reubicaciones, el Santander parece inclinarse por despidos sin causa.
Contexto del sector bancario
El secretario gremial enmarcó esta situación en una crisis más amplia del sector, influenciada por:
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Avance tecnológico: La digitalización acelerada tras la pandemia ha reducido la necesidad de presencialidad en los bancos.
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Ajustes en otras entidades: Mencionó reducciones de personal en el Banco Nación (2,000 empleados), Banco de Córdoba (800) y cierres en el Banco Macro y Supervielle.
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Modernización laboral: Montón aceptó la necesidad de modernizar la legislación, pero enfatizó que esto debe hacerse «brindando más derechos y no quitándolos».
Finalmente, Francisco Huguet lamentó la incertidumbre que esta situación genera en los jóvenes empleados bancarios que ven interrumpidos sus proyectos de vida debido a estas decisiones empresariales.
