El cine como espejo social: Rodrigo del Canto estrena «Atolrac Al, un pueblo a contramano».
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En entrevista con el programa «Sin Comentarios» de FM Estrella, el realizador carlotano desglosó las claves de su nuevo largometraje documental. La obra explora la paradoja entre la baja histórica en el consumo nacional de carne vacuna y la vigencia de las carnicerías y el asado como rituales identitarios de la pampa húmeda.
El cine documental independiente vuelve a posicionarse como una herramienta fundamental para interrogar la realidad cotidiana y registrar la memoria viva de nuestras comunidades. En diálogo con el periodista Ricardo Valle durante la emisión del programa Sin Comentarios (FM Estrella), el cineasta Rodrigo del Canto presentó oficialmente su más reciente producción audiovisual: el largometraje titulado «Atolrac Al, un pueblo a contramano».
El título del documental encierra un claro y sugestivo juego de palabras que apela a la lectura invertida de la identidad carlotana («La Carlota»). La película, con una extensión de 61 minutos, sitúa su lente en una población pampeana de 14.471 habitantes que cuenta con la particularidad comercial de albergar 19 carnicerías en plena actividad.
El filme toma como punto de partida una contradicción del tiempo presente: mientras las estadísticas reflejan un piso histórico en el consumo interno de carne vacuna en la Argentina (acompañado por reconfiguraciones en el mercado exportador hacia destinos como Estados Unidos), la dinámica de los mostradores y la tradición del asado continúan marcando el ritmo social y afectivo de la vecindad.
A través del formato de cine de observación pura, la película prescinde de narradores encuadrados, voces en off e intervenciones directas del director. Las conversaciones fluyen de manera espontánea en los interiores de los establecimientos cárnicos, ofreciendo una mirada objetiva que evita el juzgamiento partidario para enfocarse en la dimensión humana, el trabajo diario y el asado como excusa cultural para el reencuentro y la amistad.
Con 45 años de edad, Del Canto se define como un «obrero del arte» y un «trabajador de la cultura». Docente de profesión para garantizar sus ingresos económicos, sostiene su vocación cinematográfica desde la autogestión. La obra constituye una producción 100% independiente que no contó con subsidios del INCAA ni financiamiento estatal, habiéndose gestado gracias a la colaboración comunitaria.
Al analizar la situación del cine nacional, el realizador abordó la brecha existente entre las grandes producciones comerciales y el ecosistema independiente. Para asegurar la sostenibilidad y extensión de la vida útil de sus obras, Del Canto implementa un esquema de distribución por etapas:
Primera fase: Estreno en salas de cine y centros culturales con modalidad de contribución voluntaria.
Segunda fase: Recorrido por festivales y emisión en señales de televisión.
Tercera fase: Exhibición en plataformas a demanda (tal como sucedió con su anterior éxito documental, Madre Baile, actualmente disponible en CINE.AR).
Fase final: Liberación del material en plataformas públicas de acceso libre como YouTube.
«Todas las cosas que hago son para tratar de despertar conciencia, interrogar al espectador y contribuir a ser mejores personas; esa es la esencia del arte».
La Avant Premiere del documental se llevará a cabo este domingo 15 de noviembre de 2026 a las 19:00 horas en el Centro Cultural La Piojera (Av. Colón 1559, barrio Alberdi, Córdoba Capital), con modalidad de entrada libre y contribución voluntaria.
Pese a estar radicado desde hace tiempo en la capital provincial, Del Canto enfatizó que mantiene intactas sus raíces nativas. En ese sentido, confirmó que se encuentra realizando las gestiones correspondientes ante las autoridades para concretar la proyección del largometraje en la pantalla del Cine Malvinas de La Carlota antes de fin de año, permitiendo que la comunidad donde se gestó la obra pueda reencontrarse con su propia historia.
