Cirugía torácica al Papa León XIV: «Un diagnóstico precoz ideal que exige prudencia y postergar la gira por Sudamérica».
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El jefe del Servicio de Neumonología de Villa María, Dr. Martín Zanotti, analizó en «Sin Comentarios» el parte médico emitido por la Santa Sede. Detalló las implicancias de la extirpación del lóbulo inferior derecho, la efectividad de la tomografía preventiva de baja dosis y las razones médicas por las cuales consideró inadecuado un viaje inminente a la Argentina, Uruguay y Perú.
Por la redacción
El comunicado oficial difundido por la Sala de Prensa de la Santa Sede —firmado por el Dr. Luigi Carbone y el Prof. Stefano Margaritora— confirmó que el Santo Padre fue intervenido quirúrgicamente mediante técnica videoasistida (VATS) para la extirpación del lóbulo inferior de su pulmón derecho, corroborándose mediante el examen histológico intraoperatorio el diagnóstico preexistente de adenocarcinoma pulmonar. Ante la trascendencia mundial del hecho, el programa radial Sin Comentarios (FM Estrella), conducido por Ricardo Valle y Francisco «Paco» Huguet, consultó al Dr. Martín Zanotti, reconocido médico neumonólogo y jefe del área en Fusavim (Villa María), para desmenuzar el alcance clínico del procedimiento y el futuro de la salud papal.
Al evaluar las especificaciones técnicas del tumor removido, el Dr. Zanotti destacó que se trató de un nódulo de proporciones sumamente reducidas, estimado entre los 3 y los 8 o 9 milímetros. Esta dimensión encuadra la patología en un Estadio 1A (mínimo), caracterizado por no presentar invasión local, compromiso de ganglios linfáticos ni metástasis.
Dr. Martín Zanotti
«Es la detección precoz y el estado ideal para operar y tratar el cáncer de pulmón; mientras más a tiempo se aborda, mejores son las perspectivas de curación futura con el propio procedimiento quirúrgico», explicó el especialista. Respecto a la naturaleza histológica del adenocarcinoma, Zanotti aclaró que es un tipo de tumor pulmonar que se distingue por presentarse tanto en personas fumadoras como en no fumadoras. Si bien el tabaquismo prolongado por más de 20 años constituye el principal factor de riesgo junto con el alcoholismo y la exposición ambiental a gases y humos, la carga o antecedente genético familiar cumple un rol determinante.
El neumonólogo enfatizó que el caso del Pontífice pone de manifiesto la importancia de las pautas fijadas desde hace nueve años por el Colegio Americano de Médicos del Tórax (American College of Chest Physicians). Estas recomendaciones aconsejan que toda persona considerada paciente de riesgo (mayores de 50 años con historial de tabaquismo o antecedentes genéticos) se realice una tomografía computada de tórax de alta definición con baja exposición a radiación una vez al año.
El especialista contrapuso la eficacia del escáner tomográfico frente a las radiografías convencionales: mientras que una placa de tórax estándar recién revela la existencia de un tumor cuando este ha alcanzado un desarrollo avanzado o volúmenes de entre 3 y 5 centímetros, la tomografía computada de alta definición permite detectar «manchitas» milimétricas de apenas 3 a 4 milímetros dentro de la densidad pulmonar. «Si se deja pasar tres años sin control, una pequeña lesión se transforma en un tumor de varios centímetros con un pronóstico completamente diferente».
En cuanto al protocolo quirúrgico, Zanotti detalló que junto con la extirpación del lóbulo se remueve la cadena de ganglios linfáticos hacia donde drena ese sector del pulmón para su estudio anatomopatológico e inmunohistoquímico.
Si el examen confirma que los ganglios se encuentran limpios o negativos —resultado esperable dada la escala milimétrica del nódulo—, el tratamiento concluye con la intervención quirúrgica, sin necesidad de someter al paciente a sesiones de quimioterapia o radioterapia. Posteriormente, el protocolo exige realizar controles tomográficos cada seis meses durante los primeros dos o tres años, y luego de manera anual hasta completar el hito de los cinco años; superado ese plazo sin recidivas, la escala médica internacional considera al paciente clínicamente curado.
Al analizar las secuelas funcionales y la viabilidad de la anunciada gira del Papa por Sudamérica (que incluye compromisos en Argentina, Uruguay y Perú), el Dr. Zanotti fue sumamente cauteloso. Precisó que la ablación del lóbulo inferior derecho representa la pérdida de casi la mitad del volumen del pulmón derecho. Aunque el resto del tejido pulmonar se readapta y permite una vida normal para las actividades cotidianas, la capacidad respiratoria experimenta una disminución porcentual irreversible.
Frente a la posibilidad de un viaje transatlántico en un postoperatorio inmediato de menos de un mes, el profesional consideró que la prudencia médica desaconseja categóricamente el traslado, someter a un paciente de más de 70 años recién operado a vuelos de 14 a 15 horas, sumado al estrés y las emociones de los baños de multitud, agrega factores de riesgo severos.
El peligro de la altura en Perú: La escala prevista en Cuzco, ubicada a más de 3.000 a 4.000 metros sobre el nivel del mar, generaría una hipoxia ambiental que afecta a personas sanas y que resultaría sumamente compleja para un paciente con capacidad pulmonar reducida.
«Mi criterio es que la prudencia indicaría esperar cerca de dos meses para evaluar un viaje de esa magnitud. Los médicos italianos priorizaron la cirugía sobre el viaje, y creo que la gira deberá postergarse». El especialista concluyó instando a la población a tomar este caso como un llamado de atención para no posponer los chequeos preventivos con sus médicos de confianza.
